lunes, 17 de febrero de 2014

¿ES UN BOCATA DE PATÉ DE ATÚN UNA RACIÓN DE PESCADO?








Parece que para la Piara sí. Es lo mismo un bocata de paté de atún que una ración de pescado y no solo es lo mismo sino que además, vas a ser "mejor madre" porque es "sin colorantes ni conservantes" "100% natural "¿qué más se puede pedir?

Siempre tiene que haber algún escéptico. No me entiendan mal, ya sé que la industria alimentaria lo hace todo con muy buena intención pero...qué quieren que les diga, me resulta difícil de creer que un bocata de paté de atún sea lo mismo que comer el lomo de atún...


Si vamos a la página web de esta marca veremos que por cada 100g de producto contiene:
166kcal, 11g de grasa, 1,3 g de grasa saturada, 1 g de azúcar y 1,3 g de sal. ¿Y cuáles son los ingredientes? lomos de atún (46%), crema de patata y tapioca con leche (41%) aceite de girasol (11%) y "otros ingredientes naturales" que me pregunto yo cuáles serán y si realmente son tan naturales o simplemente no llevan la "E" delante....

Si comparamos esto con 100g de porción comestible de atún fresco veremos la siguiente composición (base de datos BEDCA):



ComponenteValorUnidadFuente
Proximales





alcohol (etanol)
traza
g
61
energía, total
496 (119)
kJ (kcal)
236
grasa, total (lipidos totales)
3.3
g
61
proteina, total
22
g
61
agua (humedad)
67.3
g
61
Hidratos de Carbono





carbohidratos
traza
g
61
fibra, dietetica total
traza
g
61
Grasas





ácidos grasos, monoinsaturados totales
0.65
g
61
ácidos grasos, poliinsaturados totales
1.32
g
61
ácidos grasos saturados totales
0.96
g
61
colesterol
28
mg
61
Vitaminas





Vitamina A equivalentes de retinol de actividades de retinos y carotenoides
26
ug
61
Vitamina D
7.2
ug
61
Viamina E equivalentes de alfa tocoferol de actividades de vitámeros E
1
mg
61
equivalentes de niacina, totales
12.8
mg
61
riboflavina
0.13
mg
61
tiamina
0.1
mg
61
Vitamina B-12
4
ug
61
Vitamina B-6, Total
0.4
mg
61
Vitamina C (ácido ascórbico)
traza
mg
61
Minerales





calcio
16
mg
61
hierro, total
1.3
mg
61
potasio
400
mg
61
magnesio
33
mg
61
sodio
47
mg
61
fósforo
230
mg
61
zinc (cinc)
0.7
mg
61
¿Ven alguna diferencia? Yo sí: en 100g de paté de atún tenemos más grasa, más sal, más azúcares , más calorías y muchos menos micronutrientes que en una ración de 100g de atún fresco.

A esto además, habría que añadir que en una latita de 75g de paté apenas un 40% de lo que estamos consumiendo es pescado. Lo repetiré de otra manera: menos de la mitad del paté está constituído por pescado y la otra parte, mayoritaria dicho sea de paso, son féculas, aceite, azúcares y sal; Por si no ha quedado claro lo explicaré de otra forma: solo  1/3 de lo que hay en cada latita es pescado

Si a esto le sumamos que en cada bocata estamos añadiendo aproximadamente 30g de paté imagínese qué ración de pescado estaría consumiendo su hijo....No hace falta que imagine, ya se lo digo yo ínfima, insignificante,ridícula. Sin embargo no es nada despreciable la cantidad de sal, grasa y calorías que acompañan a esta ración. 

Me siento estafado...¿esto cómo se puede tolerar?

En realidad es intolerable. Desde la OMS se insta a los gobiernos a que establezcan políticas de regulación sobre el márketing y la publicidad utilizados para la promoción de muchos alimentos que instan en mayor o menor medida al consumo de productos que hacen un flaco favor a nuestra salud.

En España contamos con un Comité de Autorregulación que fue creado allá por el año 1995 por las principales empresas anunciantes, agencias y medios de comunicación pero que hasta la fecha no se ha percibido que haya impuesto ninguna sanción ni establecido ningún requerimiento.

Como dato curioso mencionar que la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) junto con la fundación ALIMENTUM (constituída por los principales dirigentes de multinacionales alimentarias) ha lanzado una campaña publicitaria en televisión para la promoción de hábitos saludables.

¿Es esta política de autorregulación una buena manera de proteger la salud pública?

La Industria alimentaria no vamos a olvidarnos de que es una empresa y que como tal, busca su beneficio. Evidentemente, si un producto es más palatable va a venderse mucho más y si a esto le sumas una campaña publicitaria  convincente y llamativa, el éxito estará más que asegurado.

Tiznar a la industria alimentaria de oportunistas por querer que sus productos se vendan bien me parecería tan absurdo como decir de Amancio Ortega que es el mismísimo diablo por comercializar prendas inspiradas en los gustos de sus clientes.

Sin embargo, cuando el beneficio ya no solo supone obtener un beneficio de su producto sino que supone  lucrarse a  expensas de un daño en la salud pública -daño que supone ya la friolera de 2,5 millones de euros al sistema sanitario español y a nivel mundial implica 35 millones de defunciones al año- ¿hay que seguir dejándolo a manos de la propia industria?

Desde mi punto de vista esta política es insuficiente y está mal direccionada. En esta liga jugamos todos y desde luego la Industria no tiene porqué ser excluída, soy partidaria de que participe en este cambio pero no siendo la protagonista.

En primer lugar es necesaria una educación nutricional: hay que educar al consumidor para que sepa elegir conscientemente y no sea una mera marioneta de los intereses lucrativos de la industria. Esto se  podría incluir incorporando al profesional dietista-nutricionista en el Sistema Sanitario y también, en las aulas. Si estudiamos física, matemáticas, literatura ¿por qué no se estudia nutrición? Con la educación estamos desarrollando un juicio crítico para analizar los productos del mercado y la publicidad que los acompaña.

Por otra parte, aunque dotemos de herramientas al consumidor para saber elegir, tendremos que darle opciones saludables entre las que poder seleccionar. Un surtido de productos ricos en grasa, sal y azúcares es intolerable; el entorno tiene un papel fundamental y relevante para la promoción de hábitos saludables. Por este motivo, tienen que existir normativas o reglamentos que protejan la salud del consumidor y le permitan tener opciones para poder poner en práctica esos hábitos saludables que han aprendido.

¿Y dónde incluímos a la industria en toda esta película? la industria, tal y como he mencionado antes, busca su máximo rendimiento económico. En este caso,  su interés es el dinero del consumidor, por tanto, si formamos al consumidor en materia nutricional éste buscará productos que sean más saludables y descartará aquellos que se alejen de este objetivo. La industría tendrá que adaptarse a las nuevas necesidades del consumidor y sacar a la venta aquellos productos que se estén demandando.

Esta y otras muchas cuestiones fueron debatidas en el segundo  hangout "la influencia de la Industria Alimentaria" del grupo dietética sin patrocinadores al que tuve el placer de asistir junto con otros siete compañeros más y que os recomiendo echéis un vistazo si os interesa esta temática








2 comentarios:

A mi también me cuesta creerlo, y las grasas que contenga no serán tan beneficiosas como las de una rodaja de atún.
¿No será mejor ponerle al niño una latita de atún escurrida en el bocata? ¿Qué opinas?

Saludos y enhorabuena por el blog

Muchas gracias Nutricionalmente Bien,

sin duda preferiblemente una lata de atún en el bocata antes que un paté y desde luego, nunca considerar que ese paté va a contar como ración de pescado